¡Qué alegría encontrarnos en este espacio! Si estás aquí, es probable que tu alma esté buscando un respiro, una respuesta o simplemente un lugar donde se le permita ser, sin juicios y en total calma.
Soy una convencida de que la vida no es algo que simplemente nos sucede, sino una experiencia que podemos moldear cuando recordamos nuestro propio poder. Mi camino no empezó con certezas, sino con un profundo llamado a entender el lenguaje sutil de la existencia y a encontrar el equilibrio entre nuestro mundo interior y la realidad que habitamos.
Este proyecto nació del deseo de crear un puente. A menudo, el camino del crecimiento personal se siente solitario o abrumador; yo quise crear un refugio que tuviera la fuerza de la transmutación y la suavidad del amor incondicional.
Para mí, la transformación es un proceso de regreso a casa. No se trata de convertirte en alguien nuevo, sino de quitar las capas de ruido que te impiden ver quién has sido siempre. Mi labor es acompañarte a encender tu propia linterna para que camines tu sendero con mayor claridad, confianza y, sobre todo, con una profunda paz en el corazón.
Creo firmemente que los cambios más profundos no ocurren desde el esfuerzo agotador, sino desde la rendición consciente y la dulzura. En este espacio, mi compromiso contigo es:
Presencia y Contención: Ofrecerte un lugar donde te sientas escuchado y sostenido en cada paso de tu proceso.
Claridad en el Caminar: Ayudarte a traducir los mensajes que la vida te envía, para que tus decisiones nazcan desde la intuición y no desde el miedo.
Celebración del Ser: Honrar cada ciclo de tu vida, entendiendo que cada final y cada comienzo son oportunidades sagradas de expansión.
Ejerzo mi propósito desde Pereira, rodeada del verde que nos recuerda constantemente el ciclo de la vida: crecer, florecer y soltar. Esa misma sabiduría de la naturaleza es la que impregna todo lo que hago en Dulce Amatista, también te acompaño desde la virtualidad que hoy nos permite conectar corazones a miles de kilometros de distan
No pretendo tener todas las respuestas, pero sí tengo la firme intención de caminar a tu lado mientras tú encuentras las tuyas. Estoy aquí para recordarte que eres capaz de transformar tu realidad, que mereces vivir en armonía y que el universo siempre conspira a favor de tu bienestar.
Gracias por permitirme ser parte de tu viaje. Hagamos que este encuentro sea el inicio de tu transformación más dulce.